El ambicioso proyecto de Microsoft ha resultado un fracaso. Han tenido muchos obstáculos desde el principio, que no han podido solucionar.
Cuando lanzaron Windows 10 era realmente interesante pensar
en el teléfono como en un ordenador y en poder unificar de forma sencilla ambas
cosas. Otra de sus grandes bazas eran los precios económicos, y su fluidez y
ligereza de funcionamiento.
Una de las mayores trabas en mi opinión de los Windows pone,
es que la mayoría de las aplicaciones, no están disponibles en la Store. Si por
alguna casualidad consigues encontrar una aplicación de tu interés, lo más
probable es que no esté actualizada, que no la vayan a actualizar en años (o
nunca) y que ofrezca lo mínimo en una versión a medio gas.
Por motivos como ese, supongo que las ventas han caído en
picado, y por eso mismo, actualmente el 99% de los móviles que se compran en el
mundo son Android o iOS. Las consecuencias eran previsibles: Microsoft ha
desaparecido del mundo de los smartphones.
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