Seguro que si te decimos que hay estudios que dicen que un tiramos un 20% de la comida que compramos, no te lo crees. Pero es así, según se recoge en un reciente informe de Naciones Unidas, la tercera parte de los alimentos que se producen, se pierden o se desperdician.
Es escandoloso, porque tirar la comida no
es ni ético ni ecológico. Desperdiciar comida afecta al medio ambiente y a la
seguridad alimentaria, en un mundo en el que millones de personas pasan hambre.
¿QUÉ PODEMOS HACER COMO CONSUMIDORES?
- Concienciarnos, reflexionar, reducir, reciclar... etc. Lo primero es lo primero.
- Exigir calidad de productos no basados en el aspecto, ni en el empaquetado, ni en la cantidad. En ocasiones los alimentos (sobre todo los perecederos)presentan pequeñas imperfecciones o están próximos a su fecha de caducidad y los rechazamos por ello, estando en perfecto estado para ser consumidos.
- Llevar la lista de la compra estudiada y acorde con el posterior menú que elaboremos en casa. Hay que organizar los alimentos para consumirlos en su totalidad.