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5 CLAVES CONTRA LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA EN LOS PRODUCTOS

¡Atención consumidores! 

Esto nos interesa a todos, la “obsolescencia programada” se inventó en Estados Unidos en los años 50 y consiste básicamente en que los productos que consumimos duren cada vez menos para que las empresas que los fabrican puedan vender más: planifican la vida útil de cada producto.


Con la obsolescencia programada se consiguen básicamente dos cosas: afectar duramente al bolsillo del consumidor y también al medio ambiente.



  1. Existen empresas y empresarios en contra de este movimiento y que fabrican productos “de larga duración”, pero hasta ahora no hay ningún directorio oficial donde las podamos encontrar.

  1. Compramos productos nuevos en vez de reparar los viejos, porque el coste de la reparación suele ser siempre altísimo. Por lo tanto, productos de bajo valor económico no se suelen arreglar. Un teléfono fijo suele costar en torno a unos 30 euros, si se estropea, ¿Cuánto tendrían que comprarnos por arreglarlo para que la “reparación sea rentable?, y lo que es peor, ¿alguien conoce algún sitio donde lo arreglen?
 
  1. El ritmo de consumo es cada vez mayor, y en la actualidad se tiende a sustituir unos productos por otros, simplemente porque son un modelo nuevo o mejorado. Esto sucede año tras años con los teléfonos móviles y material informático. Se sustituye aunque funcione simplemente para que no quede obsoleto. Tenemos que aprender a consumir. Si como consumidores exigimos otro tipo de productos, las empresas tendrían que terminar adaptándose.

  1. Una buena opción sería fabricar productos reciclables y que la empresa que sustituya este producto por otro nuevo, sea la encargada de llevarse y reciclar el producto viejo. Esto ya sucede con los grandes electrodomésticos (lavadoras, frigoríficos…etc) que son altamente contaminantes, pero ¿qué sucede con el resto?

  1. Facilitar al consumidor el reciclado de productos es vital. Si se incentivaran las buenas conductas en vez de multar las malas, creo que todos nos involucraríamos más y reduciríamos en impacto ambiental.